En Catedral de Colima se llevará a cabo Ordenación Diaconal de seminaristas

En Catedral de Colima se llevará a cabo Ordenación Diaconal de seminaristas

En Colima este sábado 7 de octubre se llevará a cabo la Ordenación Diaconal de los seminaristas Enrique Guadalupe Ruiz Hernández, Juan Armando Vargas Bueno, y Refugio Gustavo Castellanos González, de manos del obispo colimense Marcelino Hernandez Rodriguez.

Dicho evento donde mediante la imposición de manos y la oración consagratoria, tendrá verificativo en la Catedral Basílica Menor de Colima, a las 11:30 de la mañana.

Un Diácono: (del griego διακονος, diakonos, «servidor» vía latín diaconus), es un clérigo que ha recibido el primer grado del sacramento del Orden Sagrado por la imposición de las manos del obispo.

Propiamente, según el Catecismo de la Iglesia Católica, los diáconos no son sacerdotes, a pesar de sí pertenecer al Orden Sagrado.

Dentro de la Funciones de los diácono en la Iglesia católica son: Proclamar el Evangelio, predicar y asistir en el Altar; Administrar el sacramento del bautismo; Presidir la celebración del sacramento del matrimonio; Conferir los sacramentales (tales como la bendición, el agua bendita, etc.); Llevar el viático (sacramento de la eucaristía así llamado cuando se administra particularmente a los enfermos que están en peligro de muerte), pero no puede administrar el sacramento de la unción de los enfermos, ni el sacramento de la reconciliación.

Además, y siempre de acuerdo con lo que determine la jerarquía, puede: Dirigir la administración de alguna parroquia; Ser designado a cargo de una Diaconía; Presidir la celebración dominical, aunque no consagrar la Eucaristía (lo cual corresponde a presbíteros y obispos).

Puede además efectuar otros servicios, según las necesidades específicas de la Diócesis, particularmente todo aquello relacionado con la realización de obras de misericordia, y la animación de las comunidades en que se desempeñan.

Las vestiduras litúrgicas propias del diácono son la estola puesta al modo diaconal, es decir, cruzada en el cuerpo desde el hombro izquierdo y unida en el lado derecho, a la altura de la cintura y sobre esta la dalmática, vestidura cerrada con amplias mangas, utilizada sobre todo en las grandes celebraciones y solemnidades.

                                       

 

En el común vestir, el diácono puede usar sotana o camisa clerical (clériman), y alzacuellos si así lo sintiera. Su vestimenta diaria depende de su estado de vida y del carácter de su diaconado.

 

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